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    • CommentAuthorRodia
    • CommentTime27 / 11 / 2009
     
    http://librodehorasyhoradelibros.blogspot.com/2008/08/en-la-muerte-de-un-testigo-del-horror.html


    Como si se hubiera subido al último tren... Alexsandr Solzhenitsyn, el disidente por antonomasia, el testigo de toda una época -la del experimento marxista realizado con el oro de la banca capitalista mundial-, murió ayer 3 de agosto de 2008.




    Nos deja, como un monumental legado imperecedero, sus libros:



    -Un día en la vida de Iván Denisovich (1950)
    -Nunca cometemos errores (1963)
    -Por el bien de la causa (1964)
    -El pabellón del cáncer (1967-68)
    -El primer círculo (1968)
    -Agosto 1914 (1971)
    -Archipiélago Gulag (1973)
    -Lenin en Zurich (1975)
    -Archipiélago Gulag 2 (1975)
    -Archipiélago Gulag 3 (1978)
    -El roble y el ternero
    -El peligro mortal
    -Cómo reorganizar Rusia (1990)
    -El problema ruso: al final del siglo XX (1992)
    -Rusia bajo los escombros (1992)
    -La rueda roja. Tetralogía compuesta por "Agosto 1914", "Octubre 1916", "Marzo 1917" y "Abril 1917".
    -El error de Occidente (Colección de ensayos)




    Durante décadas su "Archipiélago Gulag" fue un libro de referencia para todos los que vivíamos aquende el telón de acero. Solzhenitsyn, con sus barbas proféticas y sus libros, ejerció sobre millones de lectores esa influencia benéfica que tiene toda literatura grande: denunciando el horror, convirtió a muchos en luchadores contra el error. Pero no sólo tuvo el valor de criticar el totalitarismo soviético, también cuestionó la podredumbre occidental, siendo muy duro en su denuncia del capitalismo y el nihilismo, esa disociedad en que vivimos, creyéndonos falsamente libres. La muerte de Solzhenitsyn la contemplamos como una pérdida; no ha sido un golpe para Rusia, sino para todos los que amamos la libertad en su sentido más fuerte. Cuando vayamos a contemplar el panorama, nos faltará él. Y entonces, buscando escritores contemporáneos, encontraremos a esa chusma de escritorzuelos -literatos degenerados y delincuentes- que cantan alabanzas a Sodoma y Gomorra, a Babilonia y Pandemonio, esos escribidores que como sapos croan al borde de la pestilente charca de nuestro mundo occidental.




    No quedaban muchos intelectuales como Solzhenitsyn. Y los que puedan quedar como él son pocos y no tan grandes como el viejo ruso. Los intelectuales que nos van quedando son, en su mayoría, cómplices de la corrupción hedonista, compinches de la contra-naturaleza saturnalicia y botarates diversos, todos secuaces de Baal, casi todos detractores de Dios Uno y Trino. Esperemos que, sucedida esta pérdida, alguna editorial española se lance a la publicación de las obras completas del Maestro ruso; el llanto sobre el difunto, y la lectura sobre el libro. Aprenderemos mucho en sus libros, y aprenderemos lo más importante: ¿Cómo ser un disidente en la "ciudad terrenal"? Ser disidente es un paso, tal vez el primero, para caminar -como Solzhenitsyn caminó- hacia la "Civitas Dei".




    Alexsander Solzhenitsyn, descanse en paz.




    Y alúmbrele luz perpetua.
    Seguimos rezando por la Santa Rusia.
    • CommentAuthorRodia
    • CommentTime27 / 11 / 2009
     
    http://lasantaalianza.blogspot.com/2008/08/ha-muerto-alexander-solzhenitsyn.html


    El amigo Miguel M.P. daba la noticia en el Foro Santo Tomás Moro. Ha sido todo un mazazo. Mi padre y yo seguimos liados con el Archipiélago Gulag. Tengo casi todas las obras de él traducidas al castellano, la que me falta es Un día en la vida de Iván Denisovich. Y puedo decir que salvo algún apuntillo que parece hacerse eco de la leyenda negra, sus ensayos sobre la Rusia actual son clarividentes, demostrando también su evolución política, criticando el laicismo, la usura, las mafias, el brutal problema demográfico, las minoritarias modas neopaganas y apoyando a la monarquía no liberal. Las críticas al maquiavélico y deshonroso comportamiento angloyanqui en la Segunda Guerra Mundial, sobre todo con los presos rusos ante el " Tío Joe " ( Tal y como Roosevelt mentaba a Stalin ) o su defensa del Movimiento Blanco ( En especial del Barón de Wrangel y de Denikin ) también son de reseñar. Era el intelectual ruso al que más estaba siguiendo, y sin duda, podría tratarse de un " Dostoyevski contemporáneo " pero más claro. O hasta de un " Chesterton ortodoxo ", por qué no. Capaz de denunciar la hipocresía de muchos intelectuales de su época y de muchos " occidentales " acomodados que defendieron el supuesto paraíso soviético, cuya secuelas siguen coleando en Rusia.

    La denuncia de Solzhenitsyn fue encaminada a que Stalin no había deformado el comunismo, sino que había seguido sus pautas lógicas desde Marx, y que Trotsky y Lenin fueron tan criminales como él, como lo fue Gorki. Su reencuentro con la Fe, aun en el cisma, y sus trabajos políticos nos harían parecer que estamos ante un " corporativista " " ortodoxo ". Esa denuncia letal, documentada y coherente supuso un punto de inflexión ante la tiranía socialista. Su desengaño, tras llegar a ser capitán de una batería soviética, fue totalmente constructivo y fue creciendo en él, por la Tradición Rusa. Y no se le cayeron los anillos al reconocer su propia culpabilidad, al aceptar cuasi religiosamente lo que fue el comunismo en su juventud. Él se dio cuenta y trató por todos los medios de advertir sobre este crimen cósmico, que él padeció en el campo de concentración ( Campo de concentración que los comunistas emplearon más que los nazis, y que siguen empleando las potencias liberales ), como él lo llamó, y ahí queda su noble y laboriosa experiencia, desde el sincero arrepentimiento y el trabajo hacia el futuro, reconociendo la oscuridad del presente.

    Dada la proliferación de Antoñitas Galas, Almodólares, y demás ralea progre-caviar que insulta a la inteligencia, intelectuales puros como Solzhenitsyn constituían un gran bálsamo frente a lo políticamente correcto y a la tiranía del pensamiento único. Una línea muy clara frente a los embates de la " modernidad ", con propuestas reales.

    Los políticos rusos le premiaron a lo oportunista, sabiendo del amor que su pueblo tenía ( Como muchos van a los oficios " ortodoxos ", hasta los comunistas ), pero jamás le hicieron caso.


    D. Alexander era muy grande, y su legado ahí queda, como hijo de cosaco ucraniano que fue. Descanse en paz el genio ruso.

    Sigamos rezando por la Santa Madre Rusia.
  1.  
    callen a este invertido de rodia antes de que vaya a yile nada mas que para someterlo al tormento del agua y quemarlo en la hoguera por degenerado