El ciego sol se estrella en las duras aristas de las armas, llaga de luz los petos y espaldares y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga. Por la terrible estepa castellana, al destierro, con doce de los suyos, -polvo, sudor y hierro- el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo... Nadie responde. Al pomo de la espada y al cuento de las picas, el postigo va a ceder... ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes, de eco ronco, una voz pura, de plata y de cristal responde... Hay un niña muy débil y muy blanca, en el umbral. Es toda ojos azules; y en los ojos, lágrimas. Oro pálido nimba su carita curiosa y asustada.
“¡Buen Cid! Pasad... El rey nos dará muerte, arruinará la casa y sembrará de sal el pobre campo que mi padre trabaja... Idos. El Cielo os colme de venturas... En nuestro mal ¡oh Cid! No ganáis nada.”
Calla la niña y llora sin gemido... Un sollozo infantil cruza la escuadra de feroces guerreros, y una voz inflexible grita: “¡En marcha!”
El ciego sol, la sed y la fatiga. Por la terrible estepa castellana, al destierro, con doce de los suyos -polvo, sudor y hierro-, el Cid cabalga.
Que por junio era por junio, cuando ya el curso se acaba, cuando el sol allá en lo alto produçe grande galbana, cuando los moços e moças alixéranse de calças, cuando los sudores reinan por pasillos e por aulas e rançios olores salen de sobacos e sandalias, cuando ya por todas partes la vacaçión se presagia, cuando ni los profesores de dar clase tienen gana (si es que alguna vez la hubieron, pues desto non hay constançia). ¡Mes de junio, mes de junio, fecha insoportable y áspera! Tú fuiste, junio, testigo de lo qu'este fraile narra. Direvos que el instituto del que mi romançe trata, entre sudor e calores, d'inquietud hormigueaba. Ya son las evaluaçiones, ya s'açerca la hora amarga, en que a los quartos de ESO la nota final se daba. Concurren con tal efeto en una inhóspita sala un tropel de profesores con las notas preparadas. Portan carpetas, listados, libretillas repuxadas, axendas e cartapaçios en donde las notas guardan, prestas para ser transcriptas e pasadas a las actas. Otrosí portan bolígrafos, lápiçes e estilográficas, gomas de borrar e reglas, frascos d'una cosa blanca que tiene por nombre "típex" e corrixe las erratas. En derredor de una mesa, los profesores s'instalan, como honrados caballeros d'aquella corte británica del barbado rey Arturo, el de la redonda tabla. Viérades allí, sentados, a la profe de Ximnasia (mexor, de Educaçión Física, qu'es como agora se llama), querida por los alumnos porque los saca del aula e les presta los balones para que peguen patadas. Viérades a uno de Física, con la frente despexada e de cuya asignatura sólo da cuatro chorradas (qu'en los predios de la ESO, tal como está la enseñança, la Física, con la Química -casi siempre xuntas ambas-, si se dan, se dan poquiello, pues son materias "non sanctas"). Viérades allí sentado al de Lengua Castellana (que del nombre d'Española non queda en la LOGSE nada e de la Literatura... mexor será non mentarla: pues, cuando intenta que lean los mochachos e mochachas tanto en verso como en prosa la obras más reputadas de los autores insignes que han existido en España, pues no hay caso: o non las leen, o non se enteran de nada). Ved al de Tecnoloxía, qu'es disçiplina novata (e que, perdonad al fraile, non sé muy bien de qué trata), sentado al lado de un hombre que suele dar Matemáticas e que revienta de goço cuando los alumnos captan en el secundo trimestre qué es una raíz cuadrada (otra cosa bien distinta es que puedan calcularla si la su calculadora non ha las pilas cargadas). Viérades al de Latín, qu'imparte Cultura Clásica (insulso batiburrilo con que non aprenden nada,
porque la lengua del Laçio la tienen descomulgada). Allí se sienta el de Historia, que ya non da la d'España, porque da Çiençias Soçiales, qu'es cosa descafeinada que sólo enseña el entorno, sólo muestra la comarca, sólo el río de su pueblo, sólo el feudo de su sátrapa, sólo historia del terruño (e, para colmo, inventada). Viérades al profesor que da clase d'Informática con el que los arrapieços muy buenos ratos se pasan dando golpes al teclado de vetustos ordenatas, ora matando marçianos, ora ganando batallas, ora atropellando viexas o aplastando embaraçadas, mostrando gran virtuosismo e pericia destacada en el control d'esos juegos de los programas piratas; ora entrando en internet -diçen llamarse "internautas"- para consultar, absortos, todas las páxinas guarras. Viérades a la de Inglés, comedida e recatada, apocada e silenciosa, buena chica, un poco pava, qu'es el pito del sereno cada veç qu'entra en el aula e con la que los alumnos normalmente se descaran, sin fazer ningún apreçio del habla de Gran Bretaña (en sacándolos del "*****ing" e otras cuatro marranadas). Viérades a la de Música, qu'es harto garrida e guapa, e interpreta en el piano melodías acordadas de Mozart e de Beethoven, de Schumann, Berlioz e Falla; pero que siempre, la pobre, anda como despistada e non repara en las bromas que le gastan a mansalva. Los alumnos de la clase, han descubierto la graçia de tirar cosas al suelo para ver cómo se agacha; pues, siendo sus faldas cortas e non gastando ella enaguas, es fáçil, al inclinarse, ver la color de sus bragas. También se suelen reír con la chocarrera chança de pedirle, entre codaços, entre guiños e alharacas e con açentos procaçes: -"¿Puedes tocarnos la flauta?" Viérades allí sentado, ocupando su butaca, al cura de Religión (me refiero a la christiana) que lleva desde hace tiempo pidiendo liçençia al Papa para fazer exorçismo a esa tropa endemoniada de mochachas e mochachos que hanle tocado en desgraçia. E viérades al de Ética (de un filósofo se trata), que non sabe qué fazer con clase tan iletrada, salvo poner en el vídeo çintas çinematográficas, qu'en los primeros dos meses se traía de su casa, pero que, tras el fracaso, pone lo que ellos le traigan: la última del "Chuarçeneguer" o "De Texas la Matanza". Viérades al profesor que les da clase de Plástica (que antaño fuera Dibujo) y qu'es artista de fama, que consigue, a duras penas, que traigan, cada semana, en los cuadernos de clase cosas pintarrajeadas: a veçes le pintan monas, o pintan cruçes gamadas, o pintan moças en cueros, o muy peores guarradas. Y ved al de Biología, qu'es materia destacada, en que, faze pocos días, quisieron, con unas ranas, fazer de la anatomía buen aprendizaxe e práctica. Començó la disecçión; mas aquello semexaba un amasixo sangriento de vísceras desgarradas: volaban las asaduras,
esparçíanse las ancas, las cabeças por los suelos sin los sus cuerpos rodaban; todos, alumnos e alumnas, con festivas risotadas, por dentro de las camisas metíanse las entrañas d'aquellos pobres anfibios que otrora libres nadaban. Fízose una veç, no más: a la siguiente vegada todas las explicaçiones púsolas en la piçarra. E ved a la de Francés, neurótica e trastornada, que por una depresión seis meses tuvo de baxa, e que, faze pocos días a las aulas regresaba. Si bien, por lo que paresçe, debiera volver a casa, porque ha tornado mohína en tan sólo una semana: fuma compulsivamente, uno ençiende e otro apaga, la voz se quiebra en solloços cuando de las clases fabla e vaga por los pasillos con aflixida mirada. E viérades, entre tantos, otra muy buena mesnada de los que imparten talleres (que son disçiplinas prácticas): taller de silbo gomero, taller de praxis dramática, taller de cante flamenco, taller de loça e çerámica, taller de juegos de mesa, de acedrex, dados e tablas, taller de cunicultura, taller de parla vernácula, taller de papiroflexia, taller de fazer pancartas, taller de sexualidad (la amanuense o solitaria, o la de entre moço y moça, o la de la usanza sáfica, o a la guisa de Sodoma, mas con la goma calçada) e taller d'ortografía (el que se lleva la palma: pues de todo el instituto
sólo lo da una mochacha e, ençima, a regañadientes, pues teme las amenazas que le profirió su padre, cuando leyó unas palabras que en la lista de la compra la moça llevó apuntadas, por no olvidar en la tienda lo que la madre encargaba: "arina", "bíno rrosado", "quatro visteques de baca", "gisántes", "hazucar", "guebos" "un vote de merme helada"). La sesión de evaluaçión dispuesta a empeçar estaba: el tutor, que era el de Lengua, les dixo que se callaran e pidió a la Orientadora que por favor se sentara. La Orientadora, psicóloga, ha en propiedad la su plaça desde que la LOGSE impera en los çentros de enseñança. Sabe al dedillo la ley, e parla la xerga bárbara de los psicopedagogos e de la fauna logsiana. Comiença la evaluaçión, las notas allí se cantan: -"Iván Peláez Borrego, con este moço, ¿qué pasa?" -"A aqueste le quedan seis: titulaçión denegada". Mas fabló la orientadora; d'aquesta guisa fablaba: -"Non nos permite la LOGSE fazer tan grand canallada: si a algún alumno o alumna non superase alguna área siendo con 'insuficiente' evaluado o evaluada, debe discutirse aquí si es persona preparada, si domina las destreças, los obxetivos d'etapa, si se axustan los diseños, si se dan las çircunstançias, si se fizo adaptaçión al chaval o la chavala, si de los proçedimientos se llevó relaçión clara e si de las actitudes
quedó notoria constançia. ¿Detectáronsele a tiempo todas estas problemáticas? ¿Se fizieron formularios, programaçiones de aula? ¿Motivósele al efeto con estratexia adecuada? ¿Fízose por el tutor en la clase un soçiograma?" Muchos de los profesores se miran, piensan y callan. Hubo allí largo silençio: ni una mosca se escuchaba. Mas luego fabló el de Historia, bien oiréis lo que fablaba: -"¡Pero si este moçalbete las más de las veçes falta, e, cuando viene, molesta, grita, juega, se levanta, non atiende al profesor, non estudia, non trabaxa, non se está quedo un momento, de los profesores pasa, es deslenguado, soez, torpe, neçio e tarambana! ¿Cómo darle el mismo título que al que se aplica e se afana e saca muy buenas notas e *****ple normas e pautas? Sería inicua inxustiçia, sería indeçente práctica, sería de los calçones fazer muy grande baxada." Los profesores se miran e, con voç amortiguada, se comentan a la orexa las cosas que allí se tratan: los más pareçen de acuerdo, otros niegan e rechaçan. -"¡Cómo puedes deçir eso!" Ya la orientadora exclama. -"¡Non quieres tener en cuenta la normativa aprobada! ¿Te has leído el Plan de Centro? ¿Has repasado las páxinas de los valiosos Diseños Curriculares de Etapa? ¿Practicas la evaluaçión continua e bien adaptada? ¿Non aplicas en tu clase la enseñança igualitaria? Si el mochacho non te atiende
será porque usas la práctica de la liçión maxistral, qu'es retrógrada e nefasta. Debes dar motivaçión a aducando y educanda, desçender de la tarima, qu'es plataforma tiránica; debes ser más solidario con chavales e chavalas, darles menos contenidos, que non fazen mucha falta, e mirar sus intereses, captar bien su idiosincrasia et educar en valores de soçiedad democrática; ser más tolerante e lúdico, ser con ellos camarada e mostrarte comprehensivo en cada unidad didáctica." -"Pero, en aprobando a aqueste, ¿quién el título no alcança? Veremos el curso próximo cómo se asienta en las aulas e cursa el bachillerato, ansí, por toda la cara, un tropel de analfabetos, de vagos, xetas e maulas, de mochachos inorantes e de iletradas mochachas que non fazen ni la o con el hueco de una caña." Subieron las discusiones, arreçiaron las palabras, se esgrimieron çirculares, leyes, fueros e ordenanças, fablóse allí de prinçipios, de posturas reacçionarias, de los derechos humanos e fasta de democraçia. De lo divino e lo humano todo el mundo allí fablaba. Llevaban ansí tres horas e el personal se cansaba. Fasta que un profesor dixo: -"A ver, ¿cuántas le quedaban al moço que, por el título, la disputa orixinara?" -"Quedábanle seis"- Responden. -"Pues yo, que doy Matemáticas, las cuales eran suspensas, pues... me dispongo a aprobárselas." -"Ya sólo son çinco, entonçes."
Y la de Francés, que estaba mohína y entristeçida, a punto de echar las lágrimas, dixo con voz melancólica, morteçina e apagada: -"Ponle aprobado en Francés." -"E apruébale también Plástica." (Sonó la voç del artista, que tenía enormes ganas de acabar las discusiones e irse a pintar a su casa) -"Pues yo, para no ser menos, le apruebo Cultura Clásica." E, ansí, aprueba que te aprueba, el "típex" se chorreaba, sumergiendo los suspensos baxo una pátina blanca. El tutor, los "suficientes" prestamente rotulaba: -"Iván Peláez Borrego: quédanle dos, luego... ¡pasa! Y se acabó, compañeros: firmad al pie de las actas."
Reclinado sobre el suelo con lenta amarga agonía, pensando en el triste día que pronto amanecerá, en silencio gime el reo y el fatal momento espera en que el sol por vez postrera en su frente lucirá.
Un altar y un crucifijo, y la enlutada capilla lánguida vela amarilla tiñe en su luz funeral, y junto al mísero reo, medio encubierto el semblante, se oye al fraile agonizante en son confuso rezar.
El rostro levanta el triste y alza los ojos al cielo; tal vez eleva en su duelo la súplica de piedad: ¡Una lágrima! ¿es acaso de temor o de amargura? ¡Ay! a aumentar su tristura ¡Vino un recuerdo quizá!
Es un joven y la vida llena de sueños de oro, pasó ya, cuando aún el lloro de la niñez no enjugó: El recuerdo es de la infancia, ¡Y su madre que le llora, para morir así ahora con tanto amor le crió!
Y a par que sin esperanza ve ya la muerte en acecho, su corazón en su pecho siente con fuerza latir, al tiempo que mira al fraile que en paz ya duerme a su lado, y que ya viejo y postrado le habrá de sobrevivir.
¿Mas qué rumor a deshora rompe el silencio? resuena una alegre cantinela y una guitarra a la par, y gritos y de botellas que se chocan, el sonido, y el amoroso estallido de los besos y el danzar.
Y también pronto en son triste lúgubre voz sonará: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!
Y la voz de los borrachos, y sus brindis, sus quimeras, y el cantar de las rameras, y el desorden bacanal en la lúgubre capilla penetran, y carcajadas, cual de lejos arrojadas de la mansión infernal.
Y también pronto en son triste lúgubre voz sonará: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!
¡Maldición! al eco infausto el sentenciado maldijo la madre que como a hijo a sus pechos le crió; y maldijo el mundo todo, maldijo su suerte impía, maldijo el aciago día y la hora en que nació.
II
Serena la luna alumbra en el cielo, domina en el suelo profunda quietud; ni voces se escuchan, ni ronco ladrido, ni tierno quejido de amante laúd.
Madrid yace envuelto en sueño, todo al silencio convida, y el hombre duerme y no cuida del hombre que va a expirar; si tal vez piensa en mañana, ni una vez piensa siquiera en el mísero que espera para morir, despertar;
Los tres volúmenes de poemas de Borges, publicados hace años por Alianza, están, desde el primer día, entre las obras de poesía de una pequeña estantéría de libros que tengo en mi dormitorio. ¿Me quiere decir por qué le sorprende, por favor? A lo mejor me he perdido una componente de mi personalidad que me convendría conocer...
Pero fredro_, usted no es L_Kyron. Usted sólo me felicitaba por citar a Spinoza, lo que agradezco. L_Kyron se sorprendía de que citara a Borges, lo que no entiendo.
si, hay que admitir que era un viejo facho y amargado igual que Meslié....razon por la cual le afanaron el nobel de literatura. Ahora no se si alianza lo publica, yo tenia entendido que los derechos de todas las obras de Borges son de Emecé.......
justo el otro dia agarre uno de los tomos de obras completas y me releí "hombre de la esquina rosada" y me quede pensando en que transcurre hace un siglo a la vera del arroyo Maldonado, que pasaba por abajo del edificio en que vivia yo cuando era chico (entubado, obviamente)....no se salvaron ni los arroyos en esta ciudad.......
La gentuza de Estocolmo le hizo honor a Borges al no otorgarle el Nóbel, pendejo. Los mamarrachos suecos no se merecían esa cabeza cortada en su vitrina.
Su noche es tregua de la ira en el hierro, pronto en acometer. Hablan de humanidad. Mi humanidad está en sentir que somos voces de una misma penuria. Hablan de patria. Mi patria es un latido de guitarra, unos retratos y una vieja espada, la oración evidente del sauzal en los atardeceres.
Fragmento de Jactancia de Quietud luna enfrente 1925 J.L.Borges
Dios mío, estoy llorando el ser que vivo; me pesa haber tomádote tu pan; pero este pobre barro pensativo no es costra fermentada en tu costado: ¡tú no tienes Marías que se van!
Dios mío, si tú hubieras sido hombre, hoy supieras ser Dios; pero tú, que estuviste siempre bien, no sientes nada de tu creación. Y el hombre sí sufre: ¡el Dios es él!
Hoy que en mis ojos viejos hay candelas, como en un condenado, Dios mío, prenderás todas tus velas, y jugaremos con el viejo dado... Tal vez ¡oh jugador! al dar la suerte del universo todo, surgirán las ojeras de la Muerte, como dos ases fúnebres de lodo.
Dios mío, y esta noche sorda, oscura, ya no podrás jugar, porque la Tierra es un dado roído y ya redondo a fuerza de rodar a la aventura, que no puede parar sino en un hueco, en el hueco de inmensa sepultura.
Buenas y saludos a todos , recién estreno este nick con ustedes y es mi deseo colaborar aquí con este soneto inigualable de la lírica española del siglo XVI.
SONETO Dulce soñar y dulce congojarme Cuando estaba soñando que soñaba Dulce gozar con lo que me engañaba Si un poco más durara el engañarme .
Dulce no estar en mí que figurarme podía cuanto bien yo deseaba. Dulce placer, aunque me importunaba Que alguna vez llegaba a despertarme.
¡Oh sueño, cuánto más leve y sabroso me fueras si vinieras tan pesado que asentaras en mí con más reposo.!
Durmiendo, en fin, fui bienaventurado, Y es justo en la mentira ser dichoso Quien siempre en la verdad fue desdichado.
este poema es para el gran pueblo peruano desde mi cprazón NO TE RINDAS
Cuando las cosas vayan mal, como a veces pasa, Cuando el camino se ponga cuesta arriba, Cuando tus recursos mengüen y las deudas suban, Cuando al querer sonreír, debas ahogar las lágrimas, Cuando tus preocupaciones te tengan ahogado, descansa, Si te urge, pero NO TE RINDAS.
La vida es rara con sus idas y venidas, Donde las contradicciones son el pan de cada día, Y si el fracaso, entonces, llama a tu puerta y te invita a mirar hacia atrás, No le des entrada, lucha... mira hacia adelante... NO TE RINDAS.
El triunfo puede estar a la vuelta de la esquina. Es triunfo es el fracaso al revés; Es el matiz plateado de esa nube incierta, que no te deja ver su cercanía...
Aunque lo tengas ya al alcance de la mano, Por eso, decídete a luchar sin tregua, porque en verdad, cuando todo empeora, El que es valiente, no se rinde... LUCHA.
<blockquote><cite>Publicado por: Stanley</cite>Buenas y saludos a todos , recién estreno este nick con ustedes y es mi deseo colaborar aquí con este soneto inigualable de la lírica española del siglo XVI.
SONETO Dulce soñar y dulce congojarme Cuando estaba soñando que soñaba Dulce gozar con lo que me engañaba Si un poco más durara el engañarme .
Dulce no estar en mí que figurarme podía cuanto bien yo deseaba. Dulce placer, aunque me importunaba Que alguna vez llegaba a despertarme.
¡Oh sueño, cuánto más leve y sabroso me fueras si vinieras tan pesado que asentaras en mí con más reposo.!
Durmiendo, en fin, fui bienaventurado, Y es justo en la mentira ser dichoso Quien siempre en la verdad fue desdichado.</blockquote>
Juan Boscán, del difícil arte del soneto. Una maravilla. Gracias.
para mi amix stonessssssssssssssss Te invito a pecar conmigo
..Te invito a pecar conmigo no sé si fue un sueño o un pensamiento atrevido… Pero es que mi corazón late y me aturde mis sentidos.
Cuando pienso en ti entre despierto y dormido siento tu cuerpo vibrar y tu perfume mis sentidos arropar y me siento como si fuese a explotar por pensamientos atrevidos.
Te invito a pecar conmigo bajo un cielo estrellado y una luna sin sentido. Deja que mis besos y mi amor enciendan tu alma… Deja que tu espíritu entre en esta casa y camines hasta mi lecho. Y mientras estés parada en frente de mi pecho, ve… anda, no tengas miedo, desflorando tu cuerpo para que entres en mi paraíso, no hagas caso omiso… Yo te enseñaré amar, será un dulce despertar.
Encendamos una vela para ver la sombra entre tu cuerpo y el mío. vivamos este sueño rompamos este vil castigo. Dejemos que la lujuria nos llene de esta furia para así los dos sentir tu cuerpo dentro del mío para que en éxtasis fluyan como un río.
Déjame encender esa llama: la de tu mirada, la de mujer enamorada, cuando me digas al oído: “Yo esto jamás lo había sentido.”
Sé que habías olvidado como estar entusiasmada igual como cuando nos hacen el amor por primera vez. Pero en una forma jamás experimentada la que había muerto con todo tu querer. No dejes que la tumba fría te quite la vida sin poder sentir lo que es amar aunque sea por una sola vez en tu vida, así jamás vivirás arrepentida porque aprendiste a amar una vez en tu vida, De que te sirve morir de rodillas sin haber pecado por eso que en ti brilla. No dejes que muera este sentimiento el que me ha dejado casi sin aliento, en mi a despertado un no sé qué, no te miento, el de hacer vibrar tu cuerpo bajo un profundo abrazo y un profundo beso… eso fue lo que vi en ese hermoso sueño.
Te invito a pecar conmigo aquí haremos un hermoso nido entre suspiros y gemidos los que le darán vida a ese cuerpo adormecido.
El poderte amar a mi manera es un precioso arte, bajo un precioso momento. En donde te despedirás de este universo, ya lo veras, porque en éxtasis perderás el miedo de dejar amarte bajo un profundo beso.
Pequemos los dos juntos porque en la vida no hay nada que sea absoluto, solo cuando una mujer es amada entre dos puntos. El de empezar y el de nunca jamás regresar. Atrévete… que importa lo que diga la gente. ¡Crucemos ese puente! Cambiará toda tu vida de repente. ¿Te atreverás?
Hoy han vuelto. Por todos los senderos de la noche han venido A llorar en mi lecho. ¡Fueron tantos, son tantos! Yo no sé cuáles viven, yo no sé cuál ha muerto. Me lloraré yo misma para llorarlos todos. La noche bebe el llanto como un pañuelo negro.
Hay cabezas doradas a sol, como maduras... Hay cabezas tocadas de sombra y de misterio, Cabezas coronadas de una espina invisible, Cabezas que sonrosa la rosa del ensueño, Cabezas que se doblan a cojines de abismo, Cabezas que quisieran descansar en el cielo, Algunas que no alcanzan a oler a primavera, Y muchas que trascienden a las flores de invierno.
Todas esas cabezas me duelen como llagas... Me duelen como muertos... ¡Ah!... y los ojos... los ojos me duelen más: son dobles!... Indefinidos, verdes, grises, azules, negros, Abrasan si fulguran, Son caricias, dolor, constelación, infierno.
Sobre toda su luz, sobre todas sus llamas, Se iluminó mi alma y se templó mi cuerpo. Ellos me dieron sed de todas esas bocas... De todas estas bocas que florecen mi lecho: Vasos rojos o pálidos de miel o de amargura Con lises de armonía o rosas de silencio, De todos estos vasos donde bebí la vida, De todos estos vasos donde la muerte bebo... El jardín de sus bocas venenoso, embriagante, En donde respiraba sus almas y sus cuerpos, Humedecido en lágrimas Ha rodeado mi lecho...
Y las manos, las manos colmadas de destinos Secretos y alhajadas de anillos de misterio... Hay manos que nacieron con guantes de caricia; Manos que están colmadas de la flor del deseo, Manos en que se siente un puñal nunca visto, Manos en que se ve un intangible cetro; Pálidas o morenas, voluptuosas o fuertes, En todas, todas ellas, puede engarzar un sueño.
Con tristeza de alma, Se doblegan los cuerpos Sin velos, santamente Vestidos de deseo.
Imanes de mis brazos, panales de mi entraña Como a invisible abismo se inclinan a mi lecho...
¡Ah, entre todas las manos yo he buscado tus manos! Tu boca entre las bocas, tu cuerpo entre los cuerpos, De todas las cabezas yo quiero tu cabeza, De todos esos ojos, ¡tus ojos solos quiero! Tú eres el más triste, por ser el más querido, Tú has llegado el primero por venir de más lejos...
¡Ah, la cabeza oscura que no he tocado nunca Y las pupilas claras que miré tanto tiempo! Las ojeras que ahondamos la tarde y yo inconscientes, La palidez extraña que doblé sin saberlo,
Ven a mí: mente a mente; Ven a mí: ¡cuerpo a cuerpo!
Tú me dirás qué has hecho de mi primer suspiro, Tú me dirás qué has hecho del sueño de aquel beso... Me dirás si lloraste cuando te dejé solo... ¡Y me dirás si has muerto!...
Si has muerto, Mi pena enlutará la alcoba lentamente, Y estrecharé tu sombra hasta apagar mi cuerpo, Y en el silencio ahondado de tiniebla, Y en la tiniebla ahondada de silencio, Nos velará llorando, llorando hasta morirse Nuestro hijo: el recuerdo.
Agua quisiera ser, luz y alma mía, que con su transparencia te brindara; porque tú dulce boca me gustara, no apagara tu sed, la encendería.
Viento quisiera ser; en noche umbría, callado hasta tu lecho penetrara, y aspirar por tus labios me dejara, y mi vida en la tuya infundiría.
Fuego quisiera ser para abrasarte, en un volcán de amor, ¡oh estatua inerte sorda a las quejas de quien pudo amarte! Y después para siempre poseerte, tierra quisiera ser y disputarte celoso a la codicia de la muerte.