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      CommentAuthoryasmila
    • CommentTime22 / 8 / 2007
     
    Publicado por: Khayman psiquenauta
    Publicado por: Federico Garcia Lorca, Romance de la luna, lunaLa luna vino a la fragua
    con su polisón de nardos.
    El niño la mira, mira.
    El niño la está mirando.

    En el aire conmovido
    mueve la luna sus brazos
    y enseña, lúbrica y pura,
    sus senos de duro estaño.

    Huye luna, luna, luna.
    Si vinieran los gitanos,
    harían con tu corazón
    collares y anillos blancos.

    Niño, déjame que baile.
    Cuando vengan los gitanos,
    te encontrarán sobre el yunque
    con los ojillos cerrados.

    Huye luna, luna, luna,
    que ya siento sus caballos.

    Niño, déjame, no pises
    mi blancor almidonado.

    El jinete se acercaba
    tocando el tambor del llano.
    Dentro de la fragua el niño,
    tiene los ojos cerrados.

    Por el olivar venían,
    bronce y sueño, los gitanos.
    Las cabezas levantadas
    y los ojos entornados.

    Cómo canta la zumaya,
    ¡ay, cómo canta en el árbol!
    Por el cielo va la luna
    con un niño de la mano.

    Dentro de la fragua lloran,
    dando gritos, los gitanos.
    El aire la vela, vela.
    El aire la está velando.


    Es muy conocida, pero es de mis favoritas y seguro que te gusta mon tresor.


    chiiiiiiiiiiiii es bunita esta...felicitaciones...
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      CommentAuthoryasmila
    • CommentTime23 / 8 / 2007
     
    Odiarnos sí, olvidarnos no

    No digas que fui yo sólo la condenada;
    a ti también te pasó,
    tu odio sigue vigente,
    en tu silencioso corazón.

    Tendrías que estar contento,
    de nuestro tiempo vivido,
    pero te quejas demasiado;
    y me echas la culpa sin sentido.

    Inmadurez que la sufro;
    que me condenó en mi niñez,
    era una completa niña;
    que sufrió, demasiado en su primera vez.

    Y quien dirá, que me diga,
    -sigues sufriendo por ese amor?;
    y yo diré "Sí";
    !siempre estará él en mis besos de pasión!.

    Y sin embargo no todo termina aquí,
    cuanto más tiempo pasa, los dos maduramos,
    la tierra gira;
    y los dos nos deseamos.

    Ya llegará el día, en que el artífice del destino nos una,
    y con tu mirada de indiferencia y la mía al pasar;
    sentiremos un escalofrio muy grande,
    y diremos: "!Sigo odiando, pero no puedo olvidar!".
    • CommentAuthorIseo
    • CommentTime24 / 8 / 2007
     
    un soneto más - mini-homenaje a un cordobés

    Luis de Gongora

    A CÓRDOBA

    ¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
    De honor, de majestad, de gallardía!
    ¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
    De arenas nobles, ya que no doradas!

    ¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
    Que privilegia el cielo y dora el día!
    ¡Oh siempre glorïosa patria mía,
    Tanto por plumas cuanto por espadas!

    Si entre aquellas rüinas y despojos
    Que enriquece Genil y Dauro baña
    Tu memoria no fue alimento mío,

    Nunca merezcan mis ausentes ojos
    Ver tu muro, tus torres y tu río,
    Tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!
  1.  
    A un cordobés :D


    Yo te untaré mis obras con tocino
    Porque no me las muerdas, Gongorilla,
    Perro de los ingenios de Castilla,
    Docto en pullas, cual mozo de camino.

    Apenas hombre, sacerdote indino,
    Que aprendiste sin christus la cartilla;
    Chocarrero de Córdoba y Sevilla,
    Y en la Corte, bufón a lo divino.

    ¿Por qué censuras tú la lengua griega
    siendo sólo rabí de la judía,
    cosa que tu nariz aun no lo niega?

    No escribas versos más, por vida mía;
    Aunque aquesto de escribas se te pega,
    Por tener de sayón la rebeldía.
  2.  
    APRENDED TROLOS, ASI SE INSULTA AL RIVAL:

    Este cíclope, no siciliano,
    del microcosmo sí, orbe postrero;
    esta antípoda faz, cuyo hemisferio
    zona divide en término italiano;
    este círculo vivo en todo plano;
    este que, siendo solamente cero,
    le multiplica y parte por entero
    todo buen abaquista veneciano;

    el minoculo sí, mas ciego vulto;
    el resquicio barbado de melenas;
    esta cima del vicio y del insulto;

    éste, en quien hoy los pedos son sirenas,
    éste es el culo, en Góngora y en culto,
    que un bujarrón le conociera apenas.
  3.  
    ¿Qué captas, noturnal, en tus canciones,
    Góngora bobo, con crepusculallas,
    si cuando anhelas más garcivolallas,
    las reptilizas más y subterpones?
    Microcósmote Dios de inquiridiones,
    y quieres te investiguen por medallas
    como priscos, estigmas o antiguallas,
    por desitinerar vates tirones.

    Tu forasteridad es tan eximia,
    que te ha de detractar el que te rumia,
    pues ructas viscerable cacoquimia,

    farmacofolorando como numia,
    si estomacabundancia das tan nimia,
    metamorfoseando el arcadumia.
    • CommentAuthorIseo
    • CommentTime25 / 8 / 2007
     
    A don Francisco de Quevedo
    (atribído a Góngora)

    Cierto poeta, en forma peregrina
    cuanto devota, se metió a romero,
    con quien pudiera bien todo barbero
    lavar la más llagada disciplina.

    Era su benditísima esclavina,
    en cuanto suya, de un hermoso cuero,
    su báculo timón del más zorrero
    bajel, que desde el Faro de Cecina

    a Brindis, sin hacer agua, navega.
    Este sin landre claudicante Roque,
    de una venera justamente vano,

    que en oro engasta, santa insignia, aloque,
    a San Trago camina, donde llega:
    que tanto anda el cojo como el sano.

    por cierto, el "mini homenaje" para un cordobés vivo.
    saludos
  4.  
    Bueh, yo soy "quevedista" pero don Luis era muy grande y mas musical que nadie.

    Este me gusta mas :P

    Anacreonte español, no hay quien os tope,
    que no diga con mucha cortesía,
    que ya que vuestros pies son de elegía,
    que vuestras suavidades son de arrope.
    ¿No imitaréis al terenciano Lope,
    que al de Belerofonte cada día
    sobre zuecos de cómica poesía
    se calza espuelas y le da un galope?

    Con cuidado especial vuestros anteojos
    dicen que quieren traducir al griego,
    no habiéndolos mirado vuestros ojos.

    Prestádselos un rato a mi ojo ciego,
    porque a luz saque ciertos versos flojos,
    y entenderéis cualquier gregüesco luego.
  5.  
    Brillaba, brumeando negro, el sol;
    agiliscosos giroscaban los limazones
    banerrando por las váparas lejanas;
    mimosos se fruncían los borogobios
    mientras el momio rantas murgiflaba.

    ¡Cuidate del Galimatazo, hijo mío!
    ¡Guárdate de los dientes que trituran
    Y de las zarpas gue desgarran!
    ¡Cuidate del pájaro Jubo-Jubo y
    que no te agarre el frumioso Zamarrajo!

    Valiente empuñó el gladio vorpal;
    a la hueste manzona acometió sin descanso;
    luego, reposóse bajo el árbol del Tántamo
    y quedóse sesudo contemplando...

    Y así, mientras cabilaba firsuto.
    ¡¡Hete al Galimatazo, fuego en los ojos,
    que surge hedoroso del bosque turgal
    y se acerca raudo y borguejeando!!

    ¡Zis, zas y zas! Una y otra vez
    zarandeó tijereteando el gladio vorpal!
    Bien muerto dejó al monstruo, y con su testa
    ¡volvióse triunfante galompando!

    ¡¿Y haslo muerto?! ¡¿Al Galimatazo?!
    ¡Ven a mis brazos, mancebo sonrisor!
    ¡Qué fragarante día! ¡Jujurujúu! ¡Jay, jay!
    Carcajeó, anegado de alegría.

    Pero brumeaba ya negro el sol
    agiliscosos giroscaban los limazones
    banerrando por las váparas lejanas,
    mimosos se fruncian los borogobios
    mientras el momio rantas necrofaba.




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