Barcelona y Cataluña tienen una clase política de nonagésima división, y, probablemente me estoy quedando corto. Efectivamente, sus políticos compiten contra sí mismos a ver quién la hace más gorda: cuando duerme el monstruo del CAC que intenta triturar la libertad de expresión, despierta el inepto al que se le cae el barrio del Carmelo. Cuando ese inepto, tonto de baba se va a dormir, despierta el comisionista del 3, el 20% o lo que sea. Cuando el pícaro comisionista se echa la siesta, se levanta el bastardo totalitario a machacar a los comercios que no rotulan en catalán. Cuando el guardia de la porra se va al sofá a relajarse (viendo esos bodrios de TVE o de TV3 sobre la Guerra Civil), entonces se despierta otra vez el inepto que hace una salvajada de obra con el AVE que, no sólo está hundiendo el barrio del Prat, provocando grietas en varios edificios, sino que además pasa al lado de la Sagrada Familia, causando un grave riesgo para el Patrimonio Artístico.
No contentos con ello, no dejan de mirar con enormes simpatías a los “okupas."
Moraleja: los que no respetan ni la propiedad, ni la libertad de expresión, ni la lucha antiterrorista, los que permiten que cuatro aprovechados “roben” las casas, impidiendo que sus dueños las recuperen, los que con sus obras aberrantes destruyen barrios y ponen en riesgo el Patrimonio Cultural, no merecen gobernar.
Es cierto. El afán por controlarlo todo es cada día mayor. Ayer Inma Mayol ( del tripartito de Barcelona ) proponía despenalizar la ocupación de casas vacías.
En TV3 se jalea a los okupas. Se les trata como adalides contra la especulación, víctimas del sistema y de la sociedad, cuando lo cierto es que la casta política que controla TV3 y la mayoría de instituciones catalanas son los mayores especuladores. Los que verdaderamente podrían hacer bajar el precio de los pisos si dejasen de estrangular la oferta de suelo edificable. No creo que sea casual que ahora que querían hacer una ley restringiendo el derecho de propiedad de los pisos vacíos; los okupas hayan sido los protagonistas de la información catalana las semanas previas.
Lo de los medios catalanes es vergonzoso. Su subordinación a la casta dirigente es escandalosa. Se silencian todos los casos de corrupción locales y se difunden hasta la saciedad otros siempre que sean del PP, como el caso Andratx.
De los créditos de La Caixa a Montilla sólo nos enteramos unos pocos, porque los medios de aquí lo silenciaron, como siempre, totalmente.
Fíjate hasta donde llega el afán por meterse en todo, que el ayuntamiento de Barcelona quiere regular la actividad de las estatuas humanas de las Ramblas, de forma que sólo puedan actuar las que decida la concejalía de Cultura. En otras ciudades catalanas el ayuntamiento regula dónde puede instalarse un locutorio, o una inmobilaria. Algún político cree que hay demasiadas inmobiliarias o locutorios, y decide imponer su criterio particular por enciama del de los consumidores, o quizá quiera restringir la competencia para favorecer el negocio de algún amigo.
Nunca restringir artificialmente la oferta será la solución de ningún problema económico. Es la insensata doctrina de pretender enriquecerse a través de la escasez.
Tu radiografía de la política catalana ha sido brillante, atinada, completa y precisa: lástima que en Baleares los dirigentes imitan cada vez más a los de allí.
Jjajajja. Aqui algo de okupas hay. Pero si se llegara a masificar, estoy seguro que los propietarios le pagan a hordas de nazis, para que los saquen a patadas (Servicios Especiales de Desalojo ;)